Latín "aquello que debe sumarse". Pensamientos en beta perpetua.

29 de julio de 2007

Sobre Twitter y Tuiteros

El inglés, mis queridos colegas y lectores, es un idioma bien 2.0. Breve, colorido, y dócil para la sufijación. Permite acuñar palabras que se integran ágilmente tanto al habla coloquial como a la académica. Que una misma palabra pueda ser substantivo, adjetivo o verbo hace que se pueda usar en tantos contextos que habría que concluir que la estructura gramatical de la lengua es un código de lo más abierto. Lo que se dice en la jerga, una arquitectura open source.

Sin duda, es por la síntesis de la que es capaz el idioma inglés, y no por limitaciones técnicas, que los creadores de Twitter decidieron poner un tope de 140 caracteres. No estaban pensando en español, sino en la economía del estilo de comunicación anglosajón. Veo que esto resulta bastante disruptivo a los efervecentes tuiteros argentinos que esta semana se asoman por primera vez a la experiencia.

Disfruto muchísimo de ver la página de Tuitear y descubrir las conversaciones y experimentos. Algunos más atractivos que otros, pero todo -así distribuido y junto- me encanta.

Divertido hasta ayer, cuando una de mis colegas, profesora en inglés, tuitió su desazón. Parece que varios de los que se sintieron tocados en su falta de conocimientos de inglés y ante la impotencia, en vez de simplemente removerla de sus contactos, la blockearon. Aplicar block equivale a decir: "No te quiero ver más, ni permito que me veas". Es una función muy útil para frenar spammers. Pero esto de insistir que un blogger cambie su idioma preferido de nanoblogging, o si no... ¡Eso es ser un twitterbully! (de paso ejemplifico la plasticidad del idioma para acuñar).

Fea la actitud.


Tan preocupada estaba mi colega que el sábado a eso de las 12 de la noche, tuitea su alivio al abrir otra cuenta Twitter en español y empieza a autoimponerse un trabajo mayor para no perder contactos generados -que evidentemente valora- y así reparar un mal que nunca hizo.

Temperatura en grados Twitter: -2.0
¿Por qué? Porque ahora mi colega, vencida, cedió. Y ya su linda cuenta de Twitter bicolor no es más. No tenía obligación alguna de tuitear en un idioma u otro, o de tener que spamear traducciones de cada tuit a pedido, o mejor expresado: manejo sutil. Ahora, escindida, nos hace perder a todos la posibilidad de acercarnos a una blogger a través de un matiz de entradas que mezclen el área profesional con lecturas triviales, horarios de comida y por qué no el estornudo de su gato, si así lo desea. Darnos una idea de la persona y sus aprendizajes como una totalidad en tiempo real. Claro que invitar a toparse con lo nuevo, siempre y necesariamente, incomoda un poco. Pero es precisamente todo ese mosaico, mis queridos lectores, la mismísima gracia y esencia del tan criticado Twitter.

Lo dije ya, reitero. No se trata de las herramientas. Esta nueva web es pura revolución en la comunicación. La alfabetización digital es lisa y llanamente un cambio de actitud.

Si hubiera tuiteado en italiano, le hubieran dicho "pero qué lindo" y en francés imagino que le hubieran piropeado con un "qué sensual". ¡Pero docente de inglés tenía que ser! Y eso, mis queridos lectores, provoca picazón de recuerdos torturantes de antiguas lecciones con métodos memorísticos y ridículos.

El que ya lo habla, recibe palos por ser un privilegiado, suertudo o elitista. Jamás alguien con complejo de víctima que no entiende- vale aclarar, por pura elección y no por alguna discapacidad cognitiva-, te va a reconocer ni una de las pestañas que quemaste para aprender. ¿Les cuento un secreto? Uno no habla inglés para humillar a nadie. El avergonzador es siempre interno.


A esas personas autodiscriminadas por la envidia de lo que otros se propusieron lograr, a esos náufragos sin naufragio, porque el barco de la educación continua no se hundió y está siempre invitándolos a aprender más en esta maravillosa Internet de posibilidades ilimitadas ...

Para ellos, ésta es mi respuesta:



Atrévanse a la inseguridad de no tener idea, ni teoría, ni receta que nos diga cómo usar Twitter. Un poco de entrega a este mundo lúdico, por favor.

Twitter, ¿es un juego? Pues bien, hay que jugarlo. Ahora, esto de jugar habría que tomárselo más en serio. El juego nos desafía a imaginar actitudes abiertas de comunicación global, plurilingüe y gregaria; pero distribuida por todo el mundo.

¿Imagino mucho, John?

6 comentarios:

Guille dijo...

Excelente Claudia. Totalmente de acuerdo. La actitud anglofóbica me ha impactado, como algunas otras. Entiendo que es fundamentalmente otra forma de ignorancia.

Me parece bárbaro que hayas sacado la cara.Como decía un señor que se llamaba Albert Einstein:

"La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa."

Claudia Ceraso dijo...

Guillermo:

Te agradezco el tiempo de leer y de comentar. Este post llevó horas de reflexión, pulido y re-escritura. Corté algunas cositas que podrían haber contextualizado más. Digamos que aprendí mucho con este episodio y quise anotarlo.

No creo que haya sido una actidud anglofóbica, Guillermo. Más bien, un momento de cansancio. Pasajero, pero jorobó. Verla a Alicia, edublogger pionera en Argentina, tan comprometida con sus contactos, no se lo merece. Me conmovió.

Por suerte, en mi experiencia, estas actitudes son de una minoría. ¿Será que vivo rodeada de alumnos que aprenden por puro placer que me impactó tanto?
¿Será la experiencia de haber podido enseñarle a mi padre fonética en inglés a pesar de su sordera bilateral? ¿Cómo? Sí, se puede aprender igual con ese impedimento y otros también. Hay que querer.

Al que no le gusta un idioma en particular, lo entiendo. Al alumno que le cuesta, también. Soy paciente con muchas cosas, con la intolerancia de los que no tienen ningún impedimento para cambiar ellos mismos lo que les molesta, no.

Donde puedo, ayudo. Prefiero ayudar a ayudarse, a ser autónomo. Pedidos de dependencia crónica, no gracias.


Un saludo y gracias a Alicia, Lorena y mtorchiari que respondieron a este post via Twitter.

Gabriela Sellart dijo...

Tuve que leer tu post, post, post es una palabra inglesa, sorry, sorry. Vuelvo a empezar. Tuve que leer tu artículo, artículo? tu artículo publicado en el blog, perdón, en la bitácora, en fin, tuve que leer lo que escribiste (genéricamente hablando) varias veces. Pensaba que lo que entendía no era lo que había pasado, hasta que me convencí de que sí entendía y de que sí había pasado.
Ocurre que hay mentes así de estrechas que suponen que en inglés sólo hablan los ingleses, los que fueron sus colonias y … noi, le professore d’inglese (no sé si acerté, pero quise usar el femenino)
En el fondo de todo acto de discriminación hay ignorancia. Es la ignorancia lo que no permite ver lo diferente.
La realidad es tridimensional (sí, ya sé que hay once dimensiones, pero ya que hablamos de ignorancia me permito ignorar las otras ocho), lo que quiero decir es que la realidad es un cuerpo, no un plano y uno tiene derecho a ubicarse dónde quiera para observarla. Negarle a otro la posibilidad de estar ubicado en otro lugar es también negarse a uno mismo los matices que hacen que este mundo sea un lugar para descubrir. Eso es ser profundamente ignorante. Sorry for them.

Alejandro dijo...

Recordando la expresión de los franceses, me gustaría usar sombrero para sacármelo ante un post como este.
Cordiales saludos.

Gabriela Sellart dijo...

en este día lluvioso, en el que tendría q estar leyendo los cientos de nuevos posts acumulados, me acordé de éste del pasado.
Varias cosaas me pasaron cuando lo lei/releí.
1- julio 07 creo que fue hace tres o cuatro años
2- me parece ahora a la distancia más duro y más valiente que cuando lo leí en julio 07
3- pensaba que el tiempo transcurrido y el aprendizaje colectivo no permitirían esta situación ahora. Pero de esto no estoy segura. No sé si los protagonistas del hecho habrán aprendido a aceptar las diferencias. A convivir con las diferencias. Bueno, tal vez decidieron aprender inglés.
4- me siento rarísima escribiendo un comentario anacrónico con respecto al post.
See you
g

Claudia Ceraso dijo...

Es un lluvioso domingo de marzo de 2008 y Gabi volvió a esta antigua entrada.

Comentario anacrónico, sí.
Sentirse raro... ¿Por qué? A mí me gusta pensar los blogs como una conferencia permanente. De hecho, que lo recuerdes y vuelvas me hace pensar que la reflexión es vigente. Entre docentes siempre estamos en viajes anacrónicos entre el ignorar y el tolerar. Si así no fuera, sería medio difícil ejercer nuestra profesión.

Alguien me criticó la dureza del post via Twitter. Releo y sí, le falta parte del contexto al episodio. Omití en aquel momento aclarar que la discriminación lingüística ocurrió entre docentes. Duro, sin duda.

Si se decidieron a aprender inglés, en una de esas, se ponen en contacto con los modos que otras culturas tienen de sortear diferencias profundas con opciones menos agresivas.

Me queda una pregunta, o más bien, una reflexión:
Si un docente quiere adentrarse en el mundo de las herramientas de la web social -en calidad de pionero que ayuda a otros colegas a comprender y vencer resistencias de adopción de lo nuevo- puede dar algún ejemplo válido no venciendo su propia resistencia a aprender inglés?

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Claudia Ceraso is a graduate teacher of English from IES Lenguas Vivas 'Juan Ramón Fernández' . She is currently studying Literary and Scientific Translation at IES Lenguas Vivas. She has studied History of Art at AAMBA. She has been teaching FCE courses at AACI -Asociación Argentina de Cultura Inglesa- since 2002. She is a Cambridge Speaking Examiner. Twitter @fceblog LinkedIn Mail: fceblog (at) gmail (dot) com My blogging projects are strictly personal and need not reflect the views of my employers.
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