Latín "aquello que debe sumarse". Pensamientos en beta perpetua.

31 de mayo de 2020

Ensayo para recordar


Me encuentro leyendo sobre el fascinante recorrido de nuestra memoria hacia el pasado que, ya inasible, tornamos en ficción ayudados por mecanismos que la ciencia apenas vislumbra. Aquí una cita de un neurocientífico que explora el misterio de recordar:

"A diferencia de lo que muchas veces se piensa, la memoria no es un fiel reflejo de aquello que pasó sino más bien un acto creativo, uno de los más creativos en el funcionamiento de nuestras mentes. Cada recuerdo se reconstruye de nuevo cada vez que se lo evoca. Aquello que recordamos –una imagen de un paisaje, una frase de nuestro abuelo, un aroma de nuestra adolescencia- está influido por el contexto que rodea esa acción de recupero."

Subrayo: un "acto creativo". Resulta que todos somos escritores de nuestro propio pasado. El foco del recuerdo, entonces, no debería ser el pasado. Sería más interesante detenerse a narrar cómo llegamos hasta allí. De ese modo, llegaríamos a escribir ensayos en vez de narraciones.

31 de enero de 2019

Recortes: Educación polémica


"La educación no debería ser un escenario de batallas para posturas contrapuestas o excluyentes. Debería ser simplemente lo que es: un derecho y una obligación de todos, y una exigencia al Estado o a las instituciones privadas que hayan sido autorizadas por el Estado a ejercer la práctica educativa." 

Fuente: El Cronista, noviembre de 2018.

10 de marzo de 2016

Citas citables: Erri de Lucano

Erri de Luca es un escritor italiano, napolitano vale aclarar. Tiene un pasado como metalúrgico y militante político. A los 40 años devino en escritor. El artículo salió hoy en La nación. Tiene dos citas citables que quiero conservar. Una sobre la memoria, la otra sobre el oficio del escritor. Además, un comentario sobre su manera de leer.

Sobre la memoria:

"No soy el propietario de mi memoria, no puedo elegir los recuerdos. Cuando aparece uno, me gusta tanto que lo escribo para hacerlo durar más. No soy un autor que inventa tramas y personajes; soy un redactor de historias vividas, ya ocurridas y referidas a un yo narrador que está involucrado en el asunto y que lo ve desde su módico punto de vista. Soy un tipo que va detrás de la vida ya cumplida a recoger los frutos después de la siega."

Ante la pregunta,
"En los tiempos en que trabajaba como obrero, ¿lograba disponer de tiempo y de un estado de ánimo adecuado para escribir poesía o narrativa?"

El escritor responde,

"Sí. La escritura era mi tiempo "salvado" en la jornada vendida a cambio de trabajo. Era mi resistencia a la usura de las fuerzas. Era un orgulloso empecinamiento y mi felicidad. La escritura me permitió ser un buen obrero, riguroso y constante, que se reactivaba gracias a un poderoso divertimento. Era una pequeña fracción del día; bastaba media hora y me sentía justificado. Así se entiende que la escritura me haya proporcionado la mejor compañía y haya podido sustituir todas las carencias. De ahí que no puedo usar el verbo 'trabajar' aplicado a la escritura que yo practico. Es el perfecto opuesto del trabajo."

Es muy interesante el concepto de disociación de roles a la hora de leer y de escribir. Lleva a la reflexión y ahondar un poco más sobre qué es lo estamos haciendo al encarnar esos roles.

"Como escritor, ignoro la parte de mi mismo que lee libros. Leo las historias como lector y no como colega del autor. Cuando leo me disocio completamente de mi parte de escritor, asi como me disocio del yo lector cuando escribo."

Siempre un placer hacer contacto con la lucidez y capacidad de síntesis de la mente de los grandes escritores. Todos estos comentarios fueron respuestas a una serie de preguntas en una entrevista telefónica.

Memoria, lectura y escritura siempre rondando como etiquetas de toda fuente de inspiración, de toda nube de creatividad. Ingredientes simples para una variedad de formas y sabores como lo son la harina, el agua y la sal para producir el pan. Valga la comparación para todos aquellos que creemos que los libros son un alimento esencial, simple y puro.

29 de febrero de 2016

Citas Citables: Piglia

Pensando enformas de leer o de escribir en blogs, siempre surge la paradoja de escribir para muchos, para unos pocos lectores o para uno mismo que puede cambiar de perspectiva en relecturas sucesivas. Una cuerda tensada entre cómo nos gusta leer y cómo nos gustaría que nos lean.

La cita es de Piglia, palabras en Crítica y ficción. Sobre la lectura "profesional".

"El trabajo del lector para armar una colección es un tipo de lectura interesante comparada con otras formas de leer, por ejemplo, la forma de leer que podemos tener en un seminario, las lecturas obligatorias que uno tiene que hacer de los textos, porque es una lectura obligatoria profesional, rara, mientras en ese caso había un juicio de gusto y también un juicio de género, digamos, cómo funciona este libro, no sólo para mí, sino para un lector del género."

Seguramente hay infinitas formas de leer. La que más me intriga ahora es la relectura de un borrador de una entrada en un blog. Ser el editor de uno mismo es una cosa rara. En esa relectura se juega la propia voz o el propio silencio. Siempre hay una mezcla desigual de un poco de pudor, de permiso o de arrogancia al publicar las propias palabras.

31 de enero de 2016

Lecturas fragmentarias

Leyendo esta nota sobre la lectura lenta pensaba cuánto han cambiado mis hábitos de lectura. Leo, de todo, todo el tiempo, pero casi siempre en una pantalla. Pantalla cada vez más chiquita. En estos últimos años pasé de la PC a la netbook y, por estos días, leo en el celular. Este post lo estoy escribiendo en mi celular con la ayuda de un teclado bluetooth.

Cuánto hace que no leo una novela, un clásico edición pocket de tapa blanda. Esos libros que se llevan, o se llevaban, a todos lados. La nota cuenta que los británicos ya no leen tantos clásicos y que se lamentan porque no han leido La guerra y la paz. Yo tampoco la leí aún. Yo también lo lamento.

Lecturas fragmentarias en medio de un día de multitasking. Al día siguiente, igual.

Confieso que me cuesta leer libros por fuera de las lecturas obligatorias que hago para el traductorado de inglés. Leer novelas por puro placer. Tener el tiempo. O, lo que es más importante, el espacio mental tranquilo para ocuparlo a intervalos regulares con las ficciones de otras vidas que puedan enriquecer la propia.

Antes, era natural. Ahora, hay que proponérselo. Y eso solo no basta. Hay que reentrenar la capacidad de ausentarse de todo, de un todo cada vez más complejo y elusivo a toda articulación y, entonces sí, poder perderse en un libro.

24 de agosto de 2012

Initium

Variaciones sobre un mismo tema fotográfico: Un initium.

Este año llegué a una meseta con mi experimento de fotógrafa autodidacta. Quizá fue un proceso natural. Creo que los aprendizajes tienen muchos baches y eslabones perdidos de los cuáles comprendemos muy poco y, por decir algo, solemos llamarlos pérdida de tiempo. Y lo llamamos así, creo, por pura ansiedad de productividad proyectada a cada bache. Pura necesidad de ilusión de aprendizaje que alimenta la cultura de la producción por encima de la cultura de la creatividad. Basten para ejemplo, los cursos donde se enseña el examen y no el idioma. Claro que eso es tema para otro posteo. Yo estoy aprendiendo sin programa de estudios, a pura pasión por aprender, y estoy libre de hacer evaluaciones sobre la base de aprobado o no.

De vez en cuando, me detengo a mirar qué pasa con mi aprendizaje. Yo quiero rever un poco lo que estoy haciendo en fotografía. Esta reflexión es una especie de instantánea, también.

Les cuento. Todos los días, a diferentes horas, saco la misma foto desde mi balcón. Al variar la hora sin distraerme en lo fascinante que es componer algo nuevo, me veo obligada a pensar sólo en la luz y cómo retratarla. Y esto, es lo que me parece innovador en la monotonía de mi foto diaria. Ir a la esencia: fotografiar algo tan simple como la luz.

¿Resultados del experimento? Frustración. Y mucha. Son contadas las veces que en días nublados logro reflejar en la foto los colores que veo en la realidad. El ISO, el número f, el zoom que uso para enfocar sólo las grúas del puerto de Buenos Aires sumados a la infinidad de variantes que dan la luz componen un tetramorfo de combinaciones y consecuencias impredecibles.

¿Y cómo sigue esto? Tendré que aceptar que no tengo el control del resultado. La foto no es la que veo, sino la que sale. Ese es el único punto de partida real para aprender que hoy tengo en mis manos. Lejos de sentir que llegué a un apocalipsis en mi fotografía, me siento en una etapa que quiero llamar Initium*. Es sin duda un inicio, un reinventarse en la monotonía, ir a lo simple y después, algún día, les contaré qué pasa.

Aquí algunas muestras:



 *Initium. Mientras escribía este posteo, me vino a la mente una foto de un folio del libro iluminado de Durrow (fol.86r , el inicio del evangelio de San Marcos, que no es el primero en contar la historia) quizá el más antiguo de los libros. O por lo menos de una edad Media y un tanto oscura, pero iluminada en libros. Ya sé, estoy estirando mucho la metáfora. Pero yo veo una conexión entre el foco en la luz y, desde allí, escribir de nuevo la misma historia.

  

17 de junio de 2012

Horizontes

Otro aniversario de la partida de Borges. Otra excusa para releerlo. En esa estaba hoy cuando releí esta página de sus Textos recobrados*:

"Más expresiva que la metáfora o que el vocabulario es la entonación de los versos, la justa adecuación de la frase rítmica a la pasión del tema. En una o dos estrofas de 'Límites' o de 'El tango' creo haberla encontrado. Buenos Aires, 19 de setiembre de 1958."

La voz es una tecnología que uso poco. Experimente -más bien jugué-con lecturas de algunos de mis pasajes favoritos de la literatura. Ahora viene el momento de preguntarse: ¿Cuándo elegir transmitir el mensaje en voz alta y no en palabras en un blog? ¿Cuál sería el criterio de elección?

Borges no necesita de mi lectura en voz alta. Es más, podría pensarse que, en ese caso, Borges tendría que llegar a un lector a esar de la prisión que mi voz le sentencie en una lectura. ¿Pero de qué se trata la lectura? Yo creo que se trata de una literatura viva, de una lengua viva, que sólo puede llamarse así a condición de que exista un lector. Borges no vive en ningún libro cerrado. De eso estoy segura.

Por eso, mis queridos lectores -si es que queda aún alguien libre de la ansiedad de leer sólo publicaciones asiduas- me permito compartir mi lectura en voz alta de esas palabras de Borges que releí hoy. Sería este el único esfuerzo que puedo hacer por acercarme a la música, por sortear el escollo de no saber tocar ningún instrumento aún.



*Jorge Luis Borges. Textos recobrados (1956-1986). Emecé. 2007. Límites, página 48. 

15 de febrero de 2012

El Flaco

Y debe ser verdad que los poetas no mueren. Por eso a Tito o a Pedro -igual que a tantos otros que no escriben- les suceden cosas así o así.

Los poetas no mueren. Anidan en otro corazón y, desde allí, remontan vuelo otra vez.

Me quedo con los últimos versos que el Flaco Luis Alberto Spinetta le dedicó a Cerati:

"Y suena tu música en la pantalla
Sos el ángel inquieto que sobrevuela
la ciudad de la furia
Comprendemos todo
tu voz nos advierte la verdad
Tu voz más linda que nunca."

Sí.

31 de diciembre de 2011

Un año para sorprenderse, pero de uno mismo

Neil Gaiman lo dice estupendamente en inglés. Martín Casanova lo reproduce en español en su blog, una versión escrita por Hernán Cabrera.

Rescato el último párrafo, porque es de esos que vale la pena repetir hasta tenerlo casi de memoria, para que pueda venir a nuestro rescate en momentos de incertidumbre.

"So that's my wish for you, and all of us, and my wish for myself. Make New Mistakes. Make glorious, amazing mistakes. Make mistakes nobody's ever made before. Don't freeze, don't stop, don't worry that it isn't good enough, or it isn't perfect, whatever it is: art, or love, or work or family or life.

Whatever it is you're scared of doing, Do it."


"Ese es mi deseo para ti, y todos nosotros, y mi deseo para mí mismo. Cometer errores nuevos. Cometer errores gloriosos e increíbles. Comete errores que nadie haya cometido antes. No te congeles, no te detengas, no te preocupes si no es lo suficientemente bueno o no es perfecto, sea lo que sea: arte, amor, trabajo o familia o vida.

Sea lo que sea que tengas miedo de hacer, házlo."


Aprender haciendo, learning by doing. Ojalá que así sea todo el 2012 y más también.



29 de octubre de 2011

La memoria

La memoria es la corteza de la vida: epidermis de la enunciación, por lo tanto, orilla. Y como tal, limbo: transformación, principio ontológico que fractura el orden de las lindes que la conforman; comunión de opuestos y amalgama de contradicciones que se consumen en un instante, dejando tras de sí una estela plurisémica sin bordes ni gravidez.

Y si la memoria sufre parciales borraduras, ahí esta la ficción para reconstruirla.
Reseña sobre Lo imborrable, novela de Juan José Saer.



Desde la ficción o el sueño de esta mañana que tratamos de recordar, desde la enseñanza y la ciencia, la memoria es tema complejo.

Facundo Manes (@manesf) en su artículo Internet no debilita la memoria, hace referencia a una cualidad inestable de nuestros recuerdos:

"Cuando uno experimenta algo, el recuerdo es inestable durante algunas horas, hasta que se fija por la síntesis de proteínas que estabilizan las conexiones sinápticas entre neuronas. La próxima vez que el estímulo recorra esas vías cerebrales, la estabilización de las conexiones permitirá que la memoria se active. Cuando uno tiene un recuerdo almacenado en su cerebro y se expone a un estímulo que se relaciona con aquel evento, va a reactivar el recuerdo y a volverlo inestable nuevamente por un período corto de tiempo, para volver a guardarlo luego y fijarlo nuevamente, en un proceso llamado "reconsolidación de la memoria". La evidencia científica indica que cada vez que recuperamos la memoria de un hecho, ésta se hace inestable permitiendo la incorporación de nueva información. Cuando almacenamos nuevamente esta memoria como una nueva memoria, contiene información adicional al evento original. En otras palabras, muchas veces aquello que nosotros recordamos no es el acontecimiento tal como se ha manifestado en la realidad, sino la forma en que fue recordado la última vez que lo trajimos a la memoria."

Fascinante.

Esta cita me deja pensando en todos esos momentos en que le pedimos a los alumnos que recuerden lecciones anteriores, en la oportunidad única de ser parte y, al mismo tiempo, escultor de esos recuerdos.

Seguramente faltan muchos años para que la neuropedagogía sea una ciencia con respuestas concretas para las preguntas que los docentes tenemos sobre cómo aprende un ser humano. Mientras tanto -al igual que la memoria- nos manejamos en la orilla de ese conocimiento, con nociones escurridizas, poco entendibles o casi mágicas por lo inobservables.

Por lo demás, preferimos argumentos endebles a nuestras experiencias de aula. Yo tengo la ilusión de ver algún día un cambio de paradigma provocado por las neurociencias. Un cambio tan significativo como la aparición de la web social. Ese día vendría a señalar el fin, ya no de los pseudo-expertos, sino de los maestros que sólo siguen su librito.


27 de septiembre de 2011

Al abrigo de Google

"...la idea de que alguien pudiese tener en su casa, al abrigo del mundo, algo escondido -un diario o lo que fuese- le pareció extraña, casi imposible..."
Al abrigo. Juan José Saer.

Encontré este video en el blog de Gustavo Cucuzza. Es una historia de 56 segundos. Muy reveladores.





Miro. Entonces me pregunto:

Si leyéramos nuestro historial de búsquedas en Google y lo viéramos como una historia, como un diario que escribimos de a poco y sin darnos cuenta, ¿cuál es la propia historia que nos revela Google, el gran narrador?

Si decidiéramos marcar los hitos de nuestra vida en una línea temporal, seguramente elegiríamos momentos de acción y no de escritura. Pero cuánto hay de nosotros, de nuestra realidad, oculto en el historial de lo que devoramos leyendo a diario.

¿Qué querríamos borrar? ¿Cuántas horas nos gustaría recuperar para vivir de otra manera?

Si, como decía Lennon, la vida es aquello que sucede mientras estamos haciendo planes, ¿cuál es tu vida mientras buscás en Google? Tus deseos, tus ganas de aprender y cambiar cosas están ahí. El perfil de esa persona en Facebook o Twitter, el artículo que tenía un título gancho que lo hacía insoslayable, la foto prohibida.

Más completo que cualquier nube de etiquetas hecha con la herramienta donde guardás tus favoritos, Google te dice qué día y a qué hora estabas ahí, buscando eso, volviendo a clicar con el correr de los días, casi obsesivamente, a horas en que mejor hubiese sido salir a buscarse una vida.

Al abrigo de Google hay muchos secretos, muchas historias. Historias que dejan huellas y fragmentos tuyos en las estadísticas y los contadores de visitas de muchos sitios donde nadie sabe, ni puede saber, qué ven o qué quieren ver. Historias que colecciona el cookie de la red social que, por simple virtud de existir, transforma tus deseos en commodities y sólo la providencia sabe lo que pueden hacer con eso.

Historias que nos vuelven en búsquedas de nuestro nombre como retazos de nuestro espejo. Retazos que algún Sherlock Holmes, experto en recursos humanos que cree saber mucho habiendo navegado poco y publicado nada, podría reconstruir a su antojo y dictarnos sentencia sin juicio. Espejo propio que muchos, más por mantener la salud que por miedo a avergonzarse, quisieran evitar. O simplemente cancelar todo con el botón del olvido en el historial y comprar la ilusión de que podemos empezar una vida nueva.

No leas más. Hacelo. Andá al historial de tu navegador y fijate qué historia, verdadera (lo terrible es que es verdadera), de tu vida te cuenta Google, el gran narrador.

21 de agosto de 2011

Sábato entre el arte y la veracidad del relato

Ya no recuerdo qué era lo que buscaba sobre Sábato cuando descubrí esta cita. Fue suficiente leerla una vez para olvidar qué me llevó hasta ahí y simplemente celebrar adonde llegué.

"Un argentino que pretende utilizar a Marx como maestro sostiene que el Don Segundo Sombra de Güiraldes no existe, que es apenas la visión que un estanciero tiene del antiguo gaucho de la provincia de Buenos Aires. Lo que es más o menos como acusar a Homero de falsificador porque exhaustivos registros llevados a cabo en las montañas calabresas y sicilianas no han dado con un sólo cíclope. Con este mismo criterio de naturalista habría que rechazar a Modigliani por su manía de pintar mujeres con gargantas inexistentes. Pero ¿"inexistentes" dónde? No desde luego en el espíritu del pintor. La diferencia entre Modigliani y una máquina fotográfica es que el arte no es una copia de la mera realidad externa sino un acto ontocreador, más cercano al sueño que al espejo.

Por ahí andaba todavía el modelo que empleó Güiraldes para inventar su personaje. Creo que se llamaba Segundo Ramírez. Los astutos administradores de la fama lo exhibían a los turistas extranjeros. Evité la tristeza de conocerlo, pero aún así puedo asegurar que era un mistificador, porque el auténtico Don Segundo es el mito imaginado por Güiraldes, que misteriosamente reveló un secreto de la condición pampeana. Inmortal, como todos los mitos. Que los sociólogos de la literatura y los profesores de folklore no pierdan el tiempo tratando de desautorizarlo."

¿No es genial?

Aquí agrego un esbozo de traducción que muchos encontrarán debatible. Si alguien queda muy desconforme, como siempre, pueden sumar un comentario.

"An Argentinean who intends to regard Marx as a teacher argues that the character Don Segundo Sombra by Güiraldes does not exist, for it is merely a farm owner's vision of the old gaucho in Buenos Aires province. This is more or less like accusing Homer of writing a fabrication because exhaustive registers done in the Calabrian and Sicilian mountains prove that not a single trace of a Ciclop has been found. With the same naturalist criteria, we should reject Modigliani for his obsession of painting women of non existent throats. But where are these 'non existent'? Definitely not in the spirit of the painter. The difference between Modigliani and a camera is that art is not a mere copy of external reality, but an act of creation, closer to a dream than to a mirror.

Güiraldes' model to create his character was along those lines. I think he was called Segundo Ramírez. Astute administrators of fame will exhibit him to foreign tourists. I avoided the sadness of meeting him, but even so, I can affirm he was a mystifier, because the true Don Segundo is the myth imagined y Güiraldes, who mysteriously revealed a secret of the condition of man in the Pampas. Imortal, like every myth. May the sociologists of literature and the folklore teachers not lose their time trying to invalidate him."

Amén.

31 de julio de 2011

Podcasts

Desde mi último post grabé más podcasts leyendo pequeños fragmentos de autores argentinos y extranjeros, agregando algunas traducciones disponibles en la web, escribiendo otras. Los archivos de audio estarán almacenados en un blog llamado Voice-overs.
http://voice-overs.posterous.com/

Por alguna razón, me gusta grabar de noche.

Buscar los fragmentos para grabar me remonta a una época anterior a Internet. Una especie de ritual o hábito guía la manera de mirar entre los estantes de mi biblioteca; tocar los libros de manera zigzagueante. Quedarse un ratito ahí parado para confirmar que era justamente ése el libro con la cita en cuestión. No, ese no. Surge algo de ansiedad que hay que mitigar para que el momento siga siendo placentero. Por momentos, uno desearía que se pudiera googlear dentro de un texto de papel. No puedo forzarlo: sólo puedo apelar a la memoria. Uno recuerda vagamente una cita. Sabe que era más hermosa en el original que en el recuerdo. Sabe que la marcó con lápiz y se dispone a encontrarla. Sería sumamente engorroso describir todo lo que hago para dar al fin con el párrafo. Es una lectura desordenada, guiada por instintos generados entre obstinados recuerdos visuales que ordenan qué parte de la página mirar, mientras se pasan rápidamente las hojas. La razón afirma que según la cronología del cuento o de la novela la cita está en otra parte, entonces, se interrumpe el avance y se produce una vertiginosa marcha atrás hasta el primer capítulo. El índice siempre es lo que menos ayuda en estos casos. Encontrar lo que se busca en un libro de papel tiene mucho de magia y de fortuito. Ya sentado y rendido, uno se dispone a dejar caer el libro en la mesa y éste, que estaría esperando que lo dejen hablar, se abre justo donde está la anotación en lápiz que resalta las palabras que tanto quisimos alguna vez rescatar del olvido. Final feliz.

Así fue como encontré este fragmento de La pesquisa de Saer.

Para estas tareas que uno sabe con certeza cuándo empiezan, pero nunca cuando terminan, mejor de noche.


Bookmark
Fuente: Bookmark

12 de junio de 2011

Sobre voces y renuncias

Siempre que pienso en la voz, pienso en qué clase de registro de lengua uso para escribir en un blog. Es como si la palabra se hubiera trasladado desde su sentido literal a uno nuevo que designa al medio que la contiene. Hoy me dedico a revertir esa metonimia.

La voz, mi voz, es una tecnología que uso poco. Sin embargo, me encanta leer a mis autores favoritos en voz alta. Pocas veces los leo delante de alguien que no sea un alumno. Cuando se trata de literatura, sobre todo poesía, me parece que es insoslayable la realidad de que el texto tiene música. Se puede leer en voz baja, claro. Pero, ¿Por qué renunciar a la magia de actuar y dar vida con nuestra respiración, labios y voz al poeta y su Dark Lady del soneto 18? Podríamos traducir el poema al español y nuestros labios no se moverían como los de Shakespeare. De paso, ahí tenemos un ejemplo de límite de traducibilidad.


Babel de libros

La literatura, según mi falsa y modesta intuición, no está en libros cerrados. La literatura es algo que pasa cuando leemos. Borges, en el dramático texto La trama, escribía: ¡Pero, ché! y aclaraba que esas palabras hay que oírlas, no leerlas.

Telón para este post y a otra cosa.

Toda esta digresión inicial surge en mi mente a raíz de un post y sus comentarios entre Gabriela Sellart y Diego Leal. Como parte de las consignas y desafíos de ArTic, estuvieron jugando con una herramienta que se llama Broadcastr. A diferencia de Gabriela, a mí no me tienta la palabra desafío. A mí me atrae ir a jugar con ellos ;-) Porque hay gente con la que es inevitable aprender cuando están cerca.

A jugar se ha dicho

Leí una vez en voz alta y la segunda me grabé. Hasta ahí, fácil y rápido. Igualmente, casi renuncio al ver lo lentas y burocráticas que pueden ser las cosas simples. Resulta que el editor de audio Audacity (superior, según Gabriela, al que trae Broadcastr), por cuestiones de licencia, necesita que te bajes un programa aparte para exportar el audio como un mp3. Y cuando eso está listo, Broadcastr no muestra el botón de Upload en Chrome y, por esas cosas de la vida virtual, hoy está bastante lento. Además, conviene embeber el código al final del post. Por alguna razón, altera el html del resto de lo escrito y desaparece de la vista! Creo que Broadcastr está pensado para perderse en su rico mapa de historias y mejor dejarlo ahí.

Pero no, no renuncié. Al pie de este escrito encontrarán: un poema de Borges en versión original en español (quedó un ruido al inicio, cosas de principiante, sorry). Otro con esta versión un tanto adulterada por mí en inglés.

Epílogo

Quiero seguir aprendiendo sobre el audio y la edición. Pero voy a utilizar una herramienta más ágil la próxima vez. Algo que me deje más tiempo y atención libre para el contenido. Al fin y al cabo, la tecnología que quiero aprender a utilizar es una mucho más simple y antigua: mi propia voz.



30 de marzo de 2011

La máquina del olvido

¿Aguien recuerda algún poema de memoria? ¿Cuántos saben por qué (no para qué) el sábado es feriado? ¿Cuántos números de teléfono podríamos discar (¡qué palabra antigüa!) sin la ayuda de la agenda del celular?

Los que venimos de una educación memorística, asistimos con asombro al espectáculo del olvido. Les preguntaba a mis alumnos de FCE si guardan favoritos en sus navegadores. Casi no lo hacen. Todo lo que leen en la web son lecturas momentáneas, enlaces compartidos en el MSN para ver ahí mismo, en medio de la conversación, y luego: el olvido.

Paradójicamente, la web olvida muy pocas cosas. Hasta tiene una máquina del tiempo. Si bien todo está ahí, es el ejercicio de una minoría investigadora, invasiva de la privacidad, la que puede hacer que un enlace viejo nos torture en el presente. Y es por esto que sigo hablándoles a mis alumos de la importancia de la privacidad en Internet -frase paradójica, si las hay.

Internet, en tanto que memoria colectiva, no es más que un potencial de información para memoriosos u obsesivos. Ya no debe quedar gente perseguida por tener al día el lector de RSS. El popular Facebook no facilita las búsquedas de los estados anteriores. Todo es efímero y tiende a desvanecerse en el ancho de banda.

Y aunque todo esté ahí bien archivado y accesible con unos pocos clicks, para la gran vastitud de los navegantes de la red, una fuerza poderosa deja todo descansando en paz. No es que hayamos perdido la memoria. Más bien nos tornamos descreídos del valor de la capacidad misma de recordar.

La máquina del olvido se aceita con indiferencia.




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28 de noviembre de 2010

Inconsciente colectivo

Cuando leí el post de Rabiz con la propuesta sentí que tenía que participar.

-¿Por qué?
Bueno, la verdad es que en la mente todo sucede más rápido de lo que podemos concientizarnos a cada momento. Para simplificar, digamos que sintonizo con lo que publica Rabiz, ya sea fotos, reflexiones extensas o breves tuits.

Segundo, porque dado ese rapport (palabra que connota más que el término español entendimiento), muy probablemente unidireccional, confío en que mi contribución (en este caso sólo una foto) va a recibir un buen trato. Y no me equivoqué.

Tercero, porque la dirección que está tomando mi aprendizaje en estos dos últimos meses tiene que ver con capturar mis propias imágenes. Apenas me asomo a tomar fotografías y el proyecto de Jabiz se trata de un paso más allá: la edición de video. Cosa de la que no tengo la menor idea, pero me agrada entrar a ese mundo de la mano de uno de mis compañeros de aprendizaje en red.

-Entonces la pregunta es más bien un ¿por qué no?
Exacto.

¿De qué se trata?
De la creación colaborativa de música a cargo de tres personas que hace unos meses no se conocían. Alguien sugirió agregarle un video con fotos enviadas de todo el mundo y el resto lo explica Rabiz con lujo de detalles.

Resultado
Dos cosas me sorprendieron mucho.
Primero leer la explicación que Rabiz ofrece sobre cómo ve el uso de la red por parte de los docentes hoy y cuál es su postura al respecto. Ahora entiendo por qué estoy siguiendo más de cerca sus posteos. Este párrafo que traduzco a continuación resume lo que nos conecta, o por lo menos a mí me atrae de su mente:

"I agree that we are in the midst of a monumental shift in the way human beings not only communicate and share reality, but more importantly in the ways we create and share stories. Always the eager student (much more fun than being a teacher) I am always trying to push the ways I use my network. I want more form my PLN, Personal Learning Network ( I shudder at using those three letters, but can’t think of a better word yet.) than to troll through links to blog posts extolling the virtues of Web 2.0. I want my network to be a living breathing part of everything I do. I want to allow them into my spirit and see what comes out. I want to enter you reality and make a mess. I want to make you think. I want to rearrange your mental furniture. I want you to do the same for me. Nothing will be learned as long as we stay behind walls and peak out from the edges. If you really want to know what this web can do, come on out at play."

"Estoy de acuerdo con que estamos en medio de un cambio monumental en la manera en que los seres humanos no sólo se comunican y comparten realidades; sino que, más importante aún, en la manera en que creamos y compartimos historias. Siempre desde el punto de vista de un alumno entusiasmado (mucho más divertido que ser maestro) continúo tratando de extender las formas en que uso mi red de contactos. Quiero más de mi PLN (Red personal de aprendizaje -sigla en inglés-, si bien tiemblo al usar esas tres letras, no se me ocurre término mejor aún) que limitarme a hacer circular enlaces a blogs que exaltan las virtudes de la web 2.0. Quiero que mi network sea una parte que vive y respira en todo lo que hago. Quiero permitirles entrada a mi espíritu y ver qué surge. Quiero entrar en la realidad de ustedes y desordenarla. Quiero hacerlos pensar. Quiero volver a acomodar los muebles de sus mentes. Quiero que ustedes hagan lo mismo conmigo. Nada será aprendido en tanto nos quedemos detrás de muros y sólo nos asomemos por los bordes. Si realmente quieren saber lo que se puede hacer con la web, salgan y jueguen."

Amén.

Segundo. Cuando leí la letra de la canción Nothingman de Pearl Jam, me vinieron a la mente varias imágenes de fotos que me gustaría sacar y aún no he tomado. La imagen de un hombre caminando solo, a la distancia, de espaldas, por ejemplo. Una rosa seca (para el verso "she once believed"). Algo rojo, como reflejo de fuego. Pero el plazo de entrega vencía y, entonces, decidí enviar la foto que encontré en vez de las que busqué sin éxito. Si bien no hay rosas en el video, alguien más pensó en las otras dos imágenes y las envió. De una manera extraña, tengo cómplices a quienes no conozco, o simplemente tengo una mente arquetípica que imagina cosas pertenecientes al archivo mundial alegórico que algunos llaman inconsciente colectivo. Igualmente, me sorprende.

Aquí el video. Que lo disfruten.




23 de octubre de 2010

Calcetines y lengua española


La cosa es más o menos así. Necesitaba buscar una colocación en español y, en vez de ir a los estantes de mi biblioteca, tipeé (perdón), escribí en Google "Diccionario María Moliner". Resulta que estoy buscando una aguja en un pajar.

Semejante obra de amor sazonado con inteligencia en medidas justas, sólo posee en Internet un índice de 960 páginas muy difícil de consultar administrado por un fantasma. Esta realidad sorprendía ya en 2008. A mí me entristece hoy en 2010.

¿Qué impedirá que el Diccionario de uso del Español tenga una URL? ¿Por qué tiene que ser una obra de culto para profesionales de la lengua mientras que la gran mayoría de usuarios del Español ignora qué puede encontrar allí?

Recientemente renovado, el diccionario no deja de ser costoso. Las nuevas ediciones, además de agregar términos, han alterado algo del espíritu organizador original a fin de facilitar la lectura, cosa a la que los herederos de María Moliner, quizá justamente, se oponen. María Moliner, al igual que Julio Casares con su diccionario ideológico, amaban los significados y la historia viva de la lengua por encima de las convenciones fosilizadas de corrección. El sentido del diccionario era valorizar la lengua como proceso, de la idea a la palabra, y no simplemente plasmar una foto más actual de la lengua en su uso real. Para tener una idea de lo que nos perdemos, veamos la Wikipedia.

Lejos de nuestra biblioteca y conectados a Internet, contamos únicamente con la RAE que también incluye el Diccionario panhispánico de dudas. Obras muy valiosas, pero prescriptivas e incompletas.

Para muchos alumnos de la lengua, la voz que más les habla sobre qué decir es el implacable corrector de Microsoft Word o el salvavidas del traductor de Google. Herramientas rápidas y poderosas, útiles si las usamos para el propósito que fueron creadas y no para autorizar a ciegas a imponer formas o responder a todas nuestras dudas.

María Moliner buscaba la lengua viva en la lectura de los diarios. Trabajaba con paciencia y pasión profunda, cosas poco comunes en los tiempos de la mensajería instantánea. En esta época donde los correctores de la lengua pierden su trabajo en los diarios por reducción de presupuesto, me pregunto cuánto bien haría contar con toda la riqueza de fuentes del Español accesibles online.

Soy una afortunada poseedora de la edición de 1991 del gran diccionario. Sólo puedo compartir en este post unos enlaces para que tengan idea de mi lujo. Esto viene a ser como hablarles de un tal Shakespeare ilustrando con el peor de sus sonetos y esperar que la imaginación les dé una idea de que existió una obra muy buena llamada Hamlet.

En el frustrado diálogo entre herederos y editores, perdemos todos. Es sabido que lo que las masas desconocen y, por ende, no valoran, los intereses económicos jamás protegerán en su lucha por poder. María tuvo tres hijos y un diccionario. Si las nuevas ediciones modifican el valor intrínseco del original, por favor, que alguien declare esos dos tomos patrimonio de la cultura española y le entregue los derechos a los verdaderos herederos de esa obra: nosotros.

¿Qué mejor homenaje a esta humilde experta en calcetines que liberarla y difundirla en Internet?


Enlaces relacionados
Instituto Cervantes. Sobre los polémicos criterios de ordenación de términos. Disquisición obsoleta. Cosas del pasado cuando no existían motores de búsqueda dentro de una misma URL.




La imagen de este post es mía -tomada hoy con mi BenQ.

11 de septiembre de 2010

Lugares comunes


Personalmente nunca me gustó estudiar datos de memoria. Quizá por falta de una capacidad privilegiada en ese sentido. Más probablemente, por una cuestión de principios. Lo único que me ha servido estudiar de memoria es algún soneto. Pero eso se compara a aprender canciones, cosa que suele pasar casi sin darnos cuenta. Conservar esa memoria de fragmentos literarios, obra la magia de que surja alguna frase para decorar vivencias propias e iluminarlas en el momento menos pensado. A mí alguna vez me sorprendió un verso de Whitman en medio de un responso y me dije: recién ahora comprendo ese poema.

Digamos que hay excepciones. Hoy, día del maestro en Argentina, me gustaría releer y compartir con la ilusión de recordar mañana -sorprendida o rescatada- estas palabras casi de memoria.

Este es el comienzo de la película Lugares comunes (2002). Empieza hablando de literatura, pero a partir del minuto cinco, el protagonista pronuncia un discurso inolvidable para sus estudiantes. Aquí el fragmento del video y otro más.




"No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, no sirve. Lo que se impone por la fuerza se rechaza y en poco tiempo se borra. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria en qué año nació Cervantes. Pónganse como meta hacerlos pensar, que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por las respuestas, las respuestas no son la verdad, buscan una verdad que siempre será relativa. Las mejores preguntas son las que se vienen repitiendo desde los filósofos griegos. Muchas ya son lugares comunes, pero no pierden vigencia: Qué, cómo, cuándo, dónde, por qué. Si en esto también aceptamos eso de que "la meta es el camino", no nos sirve como respuesta. Describe la tragedia, pero no la explica.
Hay una misión o un mandato que quiero que cumplan. Es una misión que nadie les ha dado pero que yo espero que ustedes, como maestros, se impongan a sí mismos: despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites. Sin piedad."*

*Guión de Lugares Comunes (c) Adolfo Aristarain y Kathy Saavedra, basado en la novela El renacimiento de Lorenzo F. Aristarain
(c) 2004 Ocho y Medio, Libros de Cine

23 de julio de 2010

Traducción instantánea

Me pasa a veces que leo poemas en inglés y empiezo a escuchar la traducción simultánea en mi mente como un eco, una voz más grave, ávida de regar terruño en español.

Llegué al poema con un tuit de Bud. Aquí el original de W. S. Merwin. Un poema en prosa.

Certain words now in our knowledge we will not use again, and we will never forget them. We need them. Like the back of the picture. Like our marrow, and the color in our veins. We shine the lantern of our sleep on them, to make sure, and there they are, trembling already for the day of witness. They will be buried with us, and rise with the rest.


Esbozo una versión. Aunque no me convencen algunos matices.

Hay palabras que conocemos, que ya no vamos a utilizar jamás, y que nunca olvidaremos. Las necesitamos. Como al reverso de la foto. Como a la savia y al color de nuestras venas. Reflejamos la lumbre de nuestro sueño con ellas, para reconfortarnos, y ahí están, temblando ante el día de testigo. Serán sepultadas con nosotros y resucitarán con el resto.

Imagino que disienten conmigo cada dos palabras. Es justo y necesario. Encima, para traducirmarrow por savia, no le pedí permiso a ninguna fuente.

Ahora bien, ¿Cómo se puede traducir algo tan conciso sin ser un perfecto traditore? Díganme cómo se buscan palabras que no resuciten connotaciones desde el lugar concreto de nuestra mente donde el poema hace un ruido bárbaro ante la primera lectura. No es que la infancia o el lenguaje vuelven. Tampoco es que todo lo vivido no ha muerto. La realidad vestida de lenguaje es, a veces, una representación incómoda. Es como el color de las venas -como dice Mervin-secreto, profundo, y hasta puede dar espanto si se piensa con detenimiento.

El lenguaje, en tanto que propiedad personal, es mitad herencia común y mitad único e irrepetible. Como las lecturas de poemas. Como los recuerdos intermitentes. La traducción, según intuyo esta mañana, tiene poco que hacer ahí. Se intenta, y punto.



13 de junio de 2010

Entrevista a Jorge Luis Borges

El 14 de abril de 1976, Jorge Luis Borges concedió una entrevista a Dennis Dutton y Michael Palencia-Roth, editores de Philosophy and Literature. Se publicó en internet por primera vez hace muy poco.

En este enlace se encuentra el texto de la entrevista completa en el original en inglés más un audio de 15 minutos.

Fue leerlo una vez y me decidí. Me atrevo a traducir a Borges al español. Tan sólo unos párrafos que, por su contenido, por ese puente tendido entre la belleza y la verdad, me obsesionan.

Intercalo el original con mi versión. También algunas notas, con la ilusión de que alguien dialogue con ellas.

Denis Dutton: Why don’t you tell us about some of the philosophers who have influenced your work, in whom you’ve been the most interested?

Borges: Well, I think that’s an easy one. I think you might talk in terms of two: those would be Berkeley and Schopenhauer. But I suppose Hume might be worked in also, because, after all, of course Hume refutes Berkeley. But really, he comes from Berkeley — even if Berkeley comes from Locke. You might think of Locke, of Berkeley, and of Hume as being three links in an argument. But when somebody refutes somebody else in philosophy, he’s carrying on the argument.

DD: ¿Por qué no nos cuenta sobre los filósofos que ejercieron influencia en su trabajo, aquellos en quienes se ha interesado más?

JLB: Bueno, creo que esa es una pregunta fácil. Creo que uno podría hablar en términos de dos: que serían Berkeley y Schopenhauer. Pero supongo que Hume debería incluirse, porque, después de todo, por supuesto refuta a Berkeley. Pero, en realidad, viene de Berkeley -aún cuando Berkeley viene de Locke. Uno podría pensar en Locke, en Berkeley y en Hume como tres eslabones de un argumento. Pero cuando alguien refuta a alguien más en filosofía, está continuando el argumento."

N. de T.
Inevitablemente, la palabra "link" en inglés connota hoy a hipervínculo, a textos enlazados. Y quizá no sería una mala traducción. Aunque el sentido se desviaría del de "eslabones". Me decido por eslabones, por la idea de continuidad lineal de un argumento lógico. Los "enlaces", como los conocemos hoy nosotros -y no como los imaginó Borges- rompen con la linearidad del texto. Lo cierto es que el original en inglés es más rico que mi sesgada traducción.

Borges: But then, to my surprise — and I suppose you can explain this to me, since you are philosophers and I am not — what Schopenhauer says is that all those things have no existence except in the brain. And that the universe — I remember these words, I don’t think I’m inventing them now — “ist ein Gehirnphänomen,” that the world is a cerebral phenomenon. Now, when I read that I was baffled. Because, of course, if you think of the universe, I suppose the brain is as much a part of the external world as the stars or the moon. Because the brain after all is a system of — I don’t know — of visual, of tactile, perceptions. But he keeps on insisting on the brain.

JLB: Pero entonces, para mi sorpresa -y supongo que ustedes pueden explicarme esto, ya que ustedes son filósofos y yo no- lo que Schopenhauer dice es que todas esas cosas no tienen existencia exepto en el cerebro. Y que el universo -recuerdo estas palabras, no creo estar inventándolas ahora- "is ein Gehirnphänomen," que el mundo es un fenómeno cerebral. Ahora bien, cuando leí eso me quedé desconcertado. Porque, por supuesto, si uno piensa en el universo, yo supongo que el cerebro es tan parte del mundo exterior como lo son las estrellas o la luna. Porque el cerebro, después de todo, es un sistema de -no sé- percepciones visuales, táctiles. Pero él insiste en el cerebro."

N. de T.
Me pregunto si podría utilizar el término "mente" como sinónimo de "cerebro". Pareciera que en este caso, al incluir el adjetivo "cerebral", Borges estuviera haciendo hincapié en el órgano y no en sus funciones mentales o en la conciencia (ver más adelante en la entrevista cuando cita a Hume y contrasta). O quizás es, simplemente, la connotación que yo quiero leer en este texto.


El párrafo final de la entrevista, bien podría ser una declaración de principios de un blogger presagiado:

"But I would like to make it clear that if any ideas are to be found in what I write, those ideas came after the writing. I mean, I began by the writing, I began by the story, I began with the dream, if you want to call it that. And then afterwards, perhaps, some idea came of it. But I didn’t begin, as I say, by the moral and then writing a fable to prove it."

"Pero me gustaría dejar en claro que, si han de encontrar alguna idea en lo que escribo, esas ideas vinieron luego de escribir. Quiero decir, que empecé por la escritura, empecé por la historia, empecé con el sueño, si prefieren llamarlo así. Y luego, más tarde, quizás, alguna idea surgió de eso. Pero yo no empecé, como digo, por la moraleja y después escribí la fábula para probarla."

N. de T.
Decido dejar las comas bien fieles al original, si bien, en español, habría que hacer algunos retoques. Prefiero conservar el uso desaconsejado por María Moliner de las comas "respiradas", para evocar la clásica manera de espaciar las palabras -incluso el tartamudeo- del Borges oral. El exceso de rayas se debe, sin duda, a que hoy, después de escuchar a Borges en este video, estuve releyendo a Emily Dickinson.




En el minuto 4, Borges recuerda los consejos de su padre:

"El me dijo que leyera todo lo que pudiera. Que sólo escribiera cuando sintiera la íntima necesidad de hacerlo. Y, que sobre todo, no me apresurara a publicar."

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Claudia Ceraso is a graduate teacher of English from IES Lenguas Vivas 'Juan Ramón Fernández' . She is also a Literary, Technical-Scientific Translator EN<>SP from IES Lenguas Vivas. She has studied History of Art at AAMBA. She has been teaching Cambridge B2 First, C1 Advanced and C2 Proficiency courses at AACI -Asociación Argentina de Cultura Inglesa- since 2002. She is a full-range Cambridge Speaking Examiner. She teaches the subjects Contrastive Analysis and Journalistic Texts at the Translator's Training Course at Instituto Mallea. X (ex-Twitter) @fceblog LinkedIn Mail: fceblog (at) gmail (dot) com My blogging projects are strictly personal and need not reflect the views of my employers.
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